CONTAR DESDE DENTRO PARA TRANSFORMAR

Las narrativas comunitarias son relatos que nacen desde el corazón de los territorios. Son historias contadas por quienes habitan los márgenes, por quienes pocas veces han sido escuchados. A través de procesos colectivos, damos forma a una memoria compartida que no solo visibiliza lo que ocurre, sino que teje vínculos, repara heridas y genera transformación social.

Mi trabajo se basa en el uso de herramientas participativas –como la fotografía, el audio y el mapeo emocional– para acompañar a comunidades a contar sus propias historias. Lo importante no es solo lo que se narra, sino quién lo narra y desde dónde lo hace.

En estos procesos, el relato deja de ser una herramienta de consumo para convertirse en un acto de poder, de pertenencia y de creación colectiva. Trabajo con personas jóvenes, mujeres, migrantes, familias, barrios… Cada grupo encuentra su forma de contar, su ritmo y su mirada.

Las narrativas comunitarias permiten:

  • Reconocer la propia voz y darle espacio.

  • Tejer vínculos entre generaciones y realidades diversas.

  • Reivindicar la memoria y resignificar el territorio.

  • Activar procesos de cambio desde lo cotidiano.

 

Desde proyectos como Cuando sonaron las alarmas o Ecos del Parke, hasta formaciones, talleres y exposiciones participativas, creo espacios donde la voz colectiva toma cuerpo y se convierte en imagen, palabra y acción.

Si te interesa llevar este tipo de procesos a tu comunidad, barrio, escuela o colectivo, o simplemente quieres saber más, estaré encantada de hablar contigo.